Escribir, es una forma de expresar lo que nuestra mente o corazón quieren decir.
A mis 50 años estoy tratando de encajar las piezas de mi puzle, al que llamo vida.
Y tal vez porque recién le veo alguna forma, es que empiezo a comprender a mi manera la historia que me cuenta.
Y veo sombras y luces, variedad de colores que se mezclan, mostrando oscuridad y luz.
Entonces retrocedo hasta el principio, ese momento en el que yo creía que todo era verdad.
El comienzo de mi existir, donde aprendí lo que me enseñaron. Normas básicas de comportamiento, esenciales para vivir en civilización; normas más estrictas de respeto y ubicación, trazadas por una línea que muchos no nos atrevimos a traspasar jamás.
Pero seguí creciendo, formé mi propia familia, el tiempo impuso sus normas y entonces todo cambió. Se borró el respeto, se esfumó la ubicación, el amor se fue extinguiendo y en muchos lugares simplemente desapareció.
Por eso quedamos todos mezclados, niños, adolescentes, adultos, sin jerarquías, en un mismo plano marcando territorio, sin importarnos las consecuencias de todo lo que se rompió.
Cómo se arregla el enredo que hemos formado?
Cómo podemos volver a equilibrar la vida?
Si muchas veces busco y no encuentro porque nos perdimos, donde fue que pasamos de marcar el paso a perder el ritmo.
Cuando nos convertimos en marionetas y permitimos que nos ataran hilos? dejándonos manipular por los que llevan el control, entretenidos, convencidos de que este tiempo es mejor a todo lo anterior vivido.
Y seguimos perdiendo el sentido, mezclando verdades y mentiras sin un rumbo fijo, cinchando cada cual para su lado, viendo y escuchando barbaridades sin alzar la voz.
Cómo se despierta un corazón vacío?
Cómo se hace para unirnos y buscar entre todos la salida de éste inmenso laberinto?
Si no somos capaces de darnos cuenta de nuestra fuerza, del poderío que nos han dormido.
El engaño está entre nosotros cada día, si lo seguimos alimentando seguirá vivo y se hará más grande todavía.
Somos las olas que golpean las rocas
aunque algunas sean gigantes,
solo la perseverancia
les dará forma.
Laura Reyes (categoria adults)