A principios de los años 80, una mujer llamada Cecilia plantó cara a todo un pueblo de una forma atrevida y valiente, pero para poder explicarlo mejor debería comenzar por el principio. Ella nació en un pequeño pueblo del interior; desde que era muy pequeña siempre había luchado por las injusticias. Cuando creció encontró una pasión, la política, en especial ser alcaldesa de su pueblo; cada vez que lo mencionaba sus amigos se reían de ella por ese sueño inaccesible para una mujer, pero Cecilia no se iba a rendir tan fácilmente. Cuando ya era mayor de edad estudió por su cuenta porque sabía que nadie le ayudaría; iba a la biblioteca y buscaba varios libros sobre política, economía… Un día cuando ella iba caminando por la plaza, una niña del pueblo le preguntó que por qué quería ser alcaldesa. Cecilia le respondió que quería cambiar las cosas, mejorar la vida de la gente del pueblo y así también animar a más mujeres a presentarse.
Y aunque todos se burlaban de ella, a Cecilia le daba igual; no paraba de estudiar y de esforzarse. Después de varios años estudiando había llegado la hora de presentarse a las elecciones. Al verla, todo el mundo se sorprendió mucho. El día que empezó la campaña se preparó un discurso; pero al salir para hablar muchos ciudadanos comenzaron a abuchearla y a burlarse de ella. Cecilia iba a marcharse llorando, pero antes de irse se dio cuenta de que nunca le había importado lo que los demás pensaran y que ahora no iba a comenzar a importarle. Volvió decidida; su corazón latía a mil por hora. Comenzó a hablar, con una mezcla de miedo e inseguridad, pero no paró. Intentó concienciar a las demás personas sobre que no hay que subestimar a una persona solamente por ser mujer y que todos tenemos los mismos derechos. Cuando se supo el resultado final, Cecilia perdió, pero no le importó porque había defendido lo que ella veía justo. En elecciones siguientes se volvió a presentar y esta vez sí que ganó. Esta mujer dio una lección de valentía al demostrar que no hay que rendirse nunca a pesar de las adversidades del camino.
Gracias a muchas mujeres como Cecilia, hoy en día podemos vivir en una sociedad más igualitaria.
Leire Mesa Zache (categoria infantil)