Estimados mortales:
Ruego me prestéis atención. ¡Sí, me dirijo a vosotros! Lo que vengo a vaticinaros no saldrá de este auditórium. Soy uno de los escasos oráculos ancestrales que resiste en este agonizante mundo moderno. Estoy aquí para trasladaros dos predicciones: una perjudicial y otra favorable. Típico, ¿verdad? De hecho son la misma, una es causa y la otra su consecuencia. ¿Por cuál preferís que comience? Intuyo que por la primera.
La dañina es que Minerva se desvanece. ¿Que quién es Minerva? ¡Es improbable que no lo sepáis! Ella sí os recuerda y vuelve a vigilaros a través de su perpetua mirada avizora. Su legítimo nombre es Palas Atenea, la diosa griega que nació de la cabeza de Zeus, liberándolo de un insufrible dolor de cabeza gracias a un certero hachazo del dios Hefesto. Es la diosa de la sabiduría, la inteligencia, las ciencias, las artes y la justicia. Por estas tierras de Baetulo también es conocida como Minerva, su equivalente romano. La tenéis representada en una estatua de estuco de mármol en la biblioteca de Can Casacuberta, aguardando a sus lectores y estudiantes. Es por ello que hace tiempo que no la veíais…
Ha estado llorando en soledad. Lo cierto es que sus lágrimas eran goteras que, sin cesar, han agrietado su esbelta e imponente figura. Y acabará por despedazarse.
¡Tranquilos! Recordad que resta la noticia positiva. No sin antes ilustraros un tanto más sobre qué representa Atenea para vuestra ciudad. ¿Y por qué a vosotros? Ella permaneció alojada bajo este techo durante un tiempo. Sí, aquí en Torre Mena. Pero empecemos por el principio.
El creador de la escultura, Ramón Isern, la completó en 1953. Lo hizo en una mezcla de cemento, barro y polvo de mármol y no en ningún otro material noble (y ya veréis por qué). Atenea presidió a partir de entonces la entrada de la primera biblioteca pública de la ciudad inaugurada en 1929 en la calle Temple. En 1994 se demolió la biblioteca pues, en la jornada de Sant Jordi del 92, se hubo estrenado la de Can Casacuberta en una antigua factoría textil. Vuestra dama fue trasladada por mediación del Museo de Badalona a este edificio, donde ahora os cobijáis. En sus primeros años aquí, ennobleció el vestíbulo de la entrada pero más tarde se las ingenió para recluirse en la buhardilla, en su primera etapa de aislamiento. Tiempo después fue rescatada para su restauración y regresó a su hábitat natural: una biblioteca. La de Can Casacuberta. Así, volvió a ejercer como guardiana del conocimiento.
Si trazáis en un mapa las tres líneas rectas que unen los puntos de las tres ubicaciones de Minerva, podréis descubrir un triángulo sagrado donde se cruza con lo más importante de Badalona relacionado con el séptimo arte, el deporte y la política. ¡Comprobadlo!
Como os refería, Palas Atenea persiste en Can Casacuberta tras su último retiro solitario, sentenciada por las humedades y las goteras que han castigado sin piedad su imagen. Esas lágrimas que terminarán por desquebrajarla y hacerla añicos.
Y ahora sí, la repercusión beneficiosa. Consecuencia de la rotura de la estatua se desvelará lo que guarda en su interior. No os exagero si os digo que será el descubrimiento del año; más bien del siglo. El escultor no empleó esa materia prima por falta de presupuesto. Esa fue la versión oficial. Su intención consistió en que un día —muy cercano ya— Atenea revelara la verdad que custodia dentro. La escultura original solo desaparecerá físicamente pero mutará en un símbolo universal. Estuvo a punto de conocerse en el traslado a la buhardilla de Torre Mena, cuando casi se rompe por las escaleras. Pero no era su momento.
No podéis cambiar el destino de Minerva pues evitaríais el hallazgo que recorrerá todo el orbe terrestre. Sé que ansiáis conocer su secreto. Pero cuando salgáis de aquí no recordareis nada de lo que os he revelado. ¿Que cómo lo voy a hacer? ¡Por los dioses! ¡Soy un oráculo! De hecho, ya no lo recordáis, ¿no es cierto? ¡Y eso que os lo he desvelado! Creéis que no pero sí, lo he hecho. Incluso negareis haberme conocido. Ese es vuestro gran problema, que olvidáis pronto. Incluso lo que está por acontecer y se podría evitar.
Óscar Lechuga Samper (Óscar Green) (categoria adults)